Enviado por Jose el Vie, 23/11/2012 - 12:12
Para un martillo, todo son clavos
Dirección | Servicios profesionales |  Viernes 23 Noviembre 2012

No me considero particularmente un gurú, pero si puedo presumir que llevo en esto de internet hace mucho tiempo y las he visto de todos los colores, pero por suerte, creo que he mantenido siempre un pie fuera de las modas. Quizás es por esto que cuando alguien me pregunta que tiene que hacer para esto de las redes, y que ha leído que usas las redes puede duplicar o quintuplicar sus ventas, se me arquea una ceja al estilo Jack Nicholson y suelo contestar con una otra pregunta ¿cuantos clientes o proveedores, potenciales o reales, están internet en las redes sociales?

Supongo que los que nos dedicamos a esto, o al menos una gran mayoría y sobretodo si son consultores, rápidamente soltarían el consabido argumentario de que sino estás en internet no existes, tal y como afirma Andrés Perez Ortega, no es necesariamente cierto. En todo caso, cuando alguien te pregunta por estos temas, la pregunta real que se esconde es: quiero vender más y normalmente la respuesta a esta pregunta no es únicamente el ponerte a buscar seguidores, fans o derivados, sino incrementar el diferencial entre ingresos y gastos. Y aunque es de cajón decirlo, esto se consigue o recortando gastos o mejorando las ventas.

Recortar gastos vía despido no creo que sea una solución y antes de llegar a ese extremo soy más partidario de optimizar los recursos, cambiar y mejorar procesos, eliminar burocracia, crear eficacia y eficiencia, mejorar la relación con proveedores. En fin, que hay mucho camino a recorrer antes de llegar al punto de tener que decir eso de lo sentimos, pero tenemos que dejarte marchar.

En el aspecto de incrementar ventas, una de las opciones es ampliar mercado o ampliar catálogo. Pero lo que suele poner más ojiplático a todos es la de ampliar mercado porque se suelen hacer unas matemáticas un poco falsas, si tienes el diez por ciento del mercado local, si te internacionalizas tendrás el diez por ciento del mercado global. Claro, pasar de tener seis mil clientes a tener seis millones es tan tentador que cualquier lógica que nos impida caer en esta falacia es borrada de nuestros procesos mentales.

¿Y como conseguir el salto de internacionalización?, un experto en internet, redes sociales y croquetas de jamón te dirá que con internet y las redes sociales. Tu te das de alta y voilá, tendrás clientes. Pero va a ser que no, de entrada porque te hará falta tener un plan de marketing adecuado, y fíjate tu que cosas, un experto que sepa (y los que saben no son baratos). También necesitarás un cambio de filosofía en tu empresa, porque no te puedes lanzar a ciertos lugares sin preparar a todo tu equipo para la que te puede llegar a caer.

Personalmente, creo que antes de dejarse llevar por los cantos de sirena, mis consejos para alguien que no tiene ni idea y no ha estado nunca en la red, serían los siguientes:

  1. lo primero es asegurar tu marca. Es fácil, cuesta menos de treinta euros, y se hace en menos de diez minutos, compra el dominio de tu empresa, pacoperez.com, lavecinadelquinto.es o mimamamemimamucho.org. Se llame como se llame, protege el dominio.
  2. Lo segundo es montar el correo en el dominio, aunque sea un triste info@midominio.com. Esto te lo puede proporcionar cualquier servidor de ISP.
  3. Si estás lanzado, reserva la cuenta correspondiente de twitter, facebook o la red que sea de turno. 
  4. Para tener una idea de que tal van las cosas, ponte una landing page en tu web (sino tenías, si tienes sáltate este paso) al estilo de about.me, nombre de empresa, logo, teléfono, a que te dedicas y un email de contacto. 
  5. Por último, añade el código de Google Analytics a tu web y que te envíe informes de cuanta gente va a visitarte.

Con estos pequeños pasos ya estarás en internet, no es que sea la bomba, pero tendrás tu marca protegida y podrás ver las estadísticas de tu página y ver si vale la pena invertir en tener a alguien dedicado a estos menesteres.

Pero más que todo esto, lo importante es tener sentido común. Si estás en el sector de automoción y te dedicas a proveer de piezas a Seat, realmente internet te da lo mismo, de hecho te es absolutamente indiferente. Ahora bien, si te dedicas a dar conferencias, eres freelance y tu marca es fundamental, cada vez es más relevante que te hagas un nombre y un hueco en la red. 

6

Al día en cinco minutos

Resumen diario de los periódicos más influyentes del mundo

También te podría interesar

En internet nadie lee tu blog

En internet nadie lee tu blog

Imaginaos que vais a una fiesta, es una de esas fiestas donde dicen que todos pueden ligar y hacer amigos Os ponéis guapos, usáis colores de moda para que la gente intuya que eres un tipo moderno y actual. Preparas un discurso rápido para cuando conoces gente y poder seducirla. Te aprendes el discurso, te miras al espejo, y te das cuenta que ya estás listo: eres moderno, eres actual, y tienes un mensaje claro y contundente. El problema es que cuando llegas a la fiesta hay ciento cincuenta y dos millones de personas que han seguido tus mismos consejos y que dicen tus mismas palabras.

La generación Peter Pan va armada con Whatsapp

La generación Peter Pan va armada con Whatsapp

Si ya la lo decía mi abuela, nuestra generación nunca pasó hambre. Nuestros padres se dejaron los ojos, los riñones y otras partes del cuerpo para que tuviéramos un futuro mejor. Quizás se equivocaron al sublimar sus propias fustraciones y traspasar a sus hijos su deseos, pero en este proceso se ha creado una generación que no cesa de fascinarme. Acostumbrados a tenerlo todo con esfuerzo cero, y sin ser consciente del coste de la vida.

Los bebés no comen solomillo

Los bebés no comen solomillo

No voy a negarlo, un buen solomillo con unas patatas fritas es algo por los que muchos adultos nos ahogariamos en nuestros propios jugos, pero cuando se trata de alimentar a un recien nacido no es la mejor alternativa para cenar.