Enviado por Jose el
El fracaso de mirar solamente la cuenta de resultados
Finanzas, RRHH | Gestión de Empresas | 

Todos somos conscientes que la cuenta de resultados es fundamental, es el indicativo más claro de como funciona la empresa, con permiso del flujo de caja. ¿Pero es buena idea centrar todos los objetivos a maximizar este parámetro?

Obviamente esto nos ayuda a tener una estabilidad económica cuando no un crecimiento que nos permite afrontar los próximos retos y los más que potenciales contratiempos que una empresa pueda encontrar.

Sin duda, cuando has de acudir a financiación externa es más fácil conseguirla cuando tus números son saludables y acudes a inversores para proyectos de expansión o mejora que para solucionar problemas de activos.

El problema es que con esta estrategia puedes quemar al personal, al presionar y centrarse en este apartado únicamente, las personas  pierden toda la parte que nos convierte en seres humanos y empiezan a buscar alternativas donde no solo sean percibidos como máquinas para facturar.

Siguiendo con este ejemplo, cuando niegas cualquier relajación de la norma financiera, niegas un espacio de creatividad, relajación o puramente social y controlas hasta las veces que vas al lavabo, tomas café o simplemente aprietas a un proveedor hasta límites insoportables, lo normal es que cuando tenga una opción alternativa, te dejen de lado.

Esto también afecta al compromiso con el largo plazo, si puedo ganar 100 ahora o 200 dentro de dos años, vas a sacrificar la calidad por facturación y esto acaba teniendo un coste reputacional y de ventas, que normalmente no afrontará el equipo directivo -porque ya habrá aceptado una oferta por hacer maravillas financieras- y lo tendrá que lidiar los que llegan nuevos y los accionistas, que verán perder el valor de sus inversiones.

Si miramos a los recursos humanos, si nos enfocamos más en nuestro recurso más valioso, nuestros trabajadores, se ve que al final se acaba incrementando la productividad porque existe un quid pro quo donde el trabajo se siente cuidado y por lo tanto, cuidará de la empresa. No como ocurren muchas ocasiones donde sabe perfectamente que será el primero en ser sacrificado si las cosas no acaban de funcionar.

Se incrementa la creatividad y la innovación porque se permite a la mente que explore caminos diferentes para crear nuevos productos o procesos en vez de fiscalizar la operativa.

Y por supuesto, los mejores trabajadores se quedan. Claro que esto es cierto cuando el sueldo compensa, porque no es lo único que valoran los trabajadores. Si el sueldo es satisfactorio, se siente cuidado y protegido, se le deja ser creativo y participar en desarrollos, tendrás al mejor talento disponible. 
 

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