Enviado por Jose el Mié, 30/11/2016 - 12:12
El Príncipe y el Mendigo
Dirección, RRHH | Gestión de Empresas |  Miércoles 30 Noviembre 2016

A raíz de un tweet[1] de Juan Ramón Rallo[2] volvía a aparecer un tema a las tertulias de café y no me refiero al tema de si en las grandes empresas se paga más o menos que en las pequeñas, que por lo visto parece que es cierto. A falta de estudiar que tácticas usan las PYMES para mantener a sus mejores trabajadores, la pregunta fundamental para mi es si las diferencias salariales dentro de una empresa son lógicas y justificadas.

La primera pregunta que habría que contestar es en base a que te pagan un sueldo, la respuesta que más escucharíamos es que todo se basa en la productividad, cuanto más produzcas más se debería de cobrar. No es un mal planteamiento, si eres comercial cobras más si vendes más, si estás en una cadena de montaje cobras en función de lo que produces. Para casi cualquier puesto de los que ahora podrían ser sustituidos por máquinas se podría aplicar esta función.

Claro que esto tiene tiene un problema, y ¿si el trabajador es capaz de producir más de lo que el sistema permite?, un comercial que vende más de lo que su empresa puede producir o un operario que es capaz de ir más rápido que el proceso en el que está insertado. ¿Podríamos aplicar aquí el concepto de lucro cesante?, porque al final el trabajador pierde dinero por ineficiencias que no son imputables a su persona. O pongamos como ejemplo a una cajera de supermercado que puede procesar dos compras por minuto, ¿que ocurre cuando no hay clientes en la cola?, dejamos de pagarle ese tiempo o mejoramos el sistema para que siempre esté trabajando y no tenga tiempos muertos.

Si queremos complicarnos un poco más, pensemos ahora en profesiones que para traducirlas en métricas de productividad no solo es complicado sino peligroso. Medimos a un médico por las operaciones que hace o lo medimos por las operaciones que han salvado vidas. ¿Usamos los mismos valores una apendicitis que un transplante de corazón?, ¿Aceptamos una media de tiempo o somos capaces de aceptar que cada paciente es diferente y que las variables de zona y población afectan?. Quizás podríamos mirar a los jueces, sentencias dictadas o sentencias justas, les hacemos responsable de todo el juzgado o entendemos que hay una estructura que afecta a su rendimiento.

El problema crece en complejidad cuando empezamos a subir en el escalafón de mando, ¿cuanto produce realmente un mando intermedio? Realmente aporta algo más a la productividad que justifique el aumento de sueldo, y este aumento está relacionado con algo o simplemente es un valor que a alguien se le ocurrió sin usar ninguna base matemática.

Algunos dirían que a medida que subimos en el escalafón, la productividad empieza a ser cada vez más complicada de medir y empiezan a pesar conceptos más volátiles como la responsabilidad. En este caso, quién es el que tiene más responsabilidad, dónde ponemos el énfasis, ¿un piloto de aviones tiene más responsabilidad que un alcalde?, es por número de personas, por vidas en sus manos, cual es la variable fundamental que hace que los diferenciales de sueldo crezcan cada día más.

En cuanto llegamos a puestos altos y directivos, la complejidad empieza a ser tan grande que no creo que un excel pueda soportarlo. En estos niveles, la frase de se les mide por productividad es una mantra que no muestra más que una parte de la verdad, porque quizás un CEO haga incrementar los beneficios de los accionistas -él mismo incluido- a costa de hipotecar el futuro. ¿Podemos llamar productividad incrementar los beneficios un veinte por ciento a costa de que en dos años la empresa quiebre por fraude, malas prácticas, o simplemente falta de visión?. No voy a recordar todos esos directivos y consejeros de bancos y cajas que tenían un sueldo realmente alto y no han sido capaces de proteger a sus accionistas y toda la sociedad ha tenido que pagar sus errores, pero obviamente ellos han salido indemnes del proceso, sin devolver un euro y con una jubilación que nadie de los que esté leyendo esto podrá alcanzar.

En este punto creo que es importante recalcar que yo estoy totalmente en contra de limitar los salarios, me parece maravilloso y fundamental que si alguien puede cobrar diez mil euros en vez de cinco que los cobre. Algunos seres humanos siguen funcionando bajo el prisma económico y el dinero su droga favorita, lo que si estoy a favor si algún día se encuentra como medirlo, es que haya una correlación de salarios en las empresas.

No se si es posible establecer un mecanismo para repartir mejor los salarios, y que las diferencias entre empleados no sean mayores de una determinada cifra para evitar situaciones dónde una secretaria una décima parte de lo que cobra su jefe. Si el que manda quiere subirse el sueldo un veinte por ciento que pueda hacerlo pero sabiendo que esta subida impactará también en el resto, ya que si la productividad ha subido, no solo ha sido gracias a su acción sino a todo el equipo que ha participado y es justo reflejarlo en la nómina de todos.

Es cierto, que no siempre ha de estar relacionado con el dinero, soy también muy partidario de renunciar a ese incremento a cambio de tener jornadas laborales reducidas, el teletrabajo y todas las posibilidades que existen para conciliar la vida personal con la profesional.

En todo caso, esta es mi duda, ¿realmente es justo, y con justo me refiero a ético, que las diferencias entre directivos y trabajadores haya crecido de forma sostenida a lo largo de los años y todavía no hayamos encontrado ni la justificación ni la manera de evitarlo?

[1] Rallo, Juan Ramón. “Las empresas explotan tanto a los trabajadores que las grandes empresas son las que pagan mayores salarios”. Twitter. 2016-11-18

[2] Doctor en Economía por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia. Actualmente es profesor en el centro de estudios OMMA, en el centro de estudios ISEAD y en la Universidad Católica de Ávila. Es director del Instituto Juan de Mariana y analista económico de esRadio, La Sexta Noche, Al Rojo Vivo y El Programa de Ana Rosa. Colabora habitualmente en prensa con El Confidencial y La Razón. Web

4

Al día en cinco minutos

Resumen diario de los periódicos más influyentes del mundo

También te podría interesar

Ser parte, implicarse y participar no son sinónimos

Ser parte, implicarse y participar no son sinónimos

A veces nos sobreviene el pensamiento mágico y asumimos que cualquier intento de crear comunidad en la empresa, de preparar entornos colaborativos para gestionar el conocimiento, una red social interna para aumentar el engagement de los empleados es algo automático.

An Inconvientent true

Los que están a tu lado

Uno de los mantras que se ha puesto de moda con esto del Mindfulness es el vivir el aquí y el ahora. Parte de la premisa que como no podemos controlar el mundo hemos de dejar de volver nuestros esfuerzos en este ámbito y concentrarnos en modificar los pensamientos que nos genera la realidad,

Acusada

¿Callar es otorgar?

En un mundo ideal todos deberíamos decir lo que pensamos sin tener mido a las represalias, vergüenzas propias o ajenas, pero la verdad es que todos aplicamos la filosofía de callar. La verdad es que en muchas ocasiones lo hacemos para evitar conflictos, para no quedarnos encallados en una situación o simplemente.